Te has abierto un pequeño hueco muy grande en la familia, aún más, nos has dado luz cuando más oscuro estaba todo, simplemente con tú sola presencia.
Nos hemos unido más en las penurias más grandes, nos hemos hecho más fuertes, juntas.
Somos almas diferentes, pero almas gemelas.
Naciste a las 12 menos cuarto de la noche, y yo nací a las 12 de la mañana, del mismo año, ¿Coincidencia, casualidad? No lo creo.
La cuestión es, que las cosas no pasan porque sí, como bien siempre dijiste.
Aquí seguimos y seguiremos.
Sólo tengo que decirte, GRACIAS.
Te amo, Rous.