lunes, 18 de mayo de 2020

18 de mayo de 2020.

Nunca me había sentido tan feliz al levantarme por la mañana y ver los mejores buenos días que me habían dado nunca.
Nunca me había sentido tan feliz viéndote esa cara de emoción al verme.
Quiero que esto dure como siempre, como nuestra amistad. Que lleva siendo larga muchísimos años, pero es que ahora lo quiero aún más.
Tengo la sensación de sentirte más que nunca, y no quiero que eso acabe.
Te veo preciosa siempre, te veo bonita cuando te despiertas por la mañana.
Te veo preciosa cuando te lavas la cara y los dientes.
Te veo preciosa cuando me das un beso y te vas.
Te veo preciosa cuando ves que estoy enfadada y me dices esas maravillosas palabras que hacen que me tranquilice.
Te veo preciosa cuando me aguantas las malas formas de mi carácter.
Te veo preciosa cuando quieres dejarme ir y no lo haces.
Te veo preciosa con la bata de guatiné en pleno invierno.
Estoy calada de ti hasta la médula.
Me da igual todo el que me diga que tú no eres preciosa, porque yo voy a seguir viéndote preciosa siempre, y estoy hablando de la realidad que vivo contigo.
Yo te prometí que te querría el resto de mi vida, y siempre lo voy a cumplir.
Te quiero cuando te enfadas conmigo.
Te quiero cuando se te ocurren locuras que yo no haría.
Mis grises han pillado tu color mágico de luz y alegría que contagias y nunca me desprenderé de ese contagio.
FDO. Rous.