lunes, 18 de mayo de 2020

18 de mayo de 2020.

Nunca me había sentido tan feliz al levantarme por la mañana y ver los mejores buenos días que me habían dado nunca.
Nunca me había sentido tan feliz viéndote esa cara de emoción al verme.
Quiero que esto dure como siempre, como nuestra amistad. Que lleva siendo larga muchísimos años, pero es que ahora lo quiero aún más.
Tengo la sensación de sentirte más que nunca, y no quiero que eso acabe.
Te veo preciosa siempre, te veo bonita cuando te despiertas por la mañana.
Te veo preciosa cuando te lavas la cara y los dientes.
Te veo preciosa cuando me das un beso y te vas.
Te veo preciosa cuando ves que estoy enfadada y me dices esas maravillosas palabras que hacen que me tranquilice.
Te veo preciosa cuando me aguantas las malas formas de mi carácter.
Te veo preciosa cuando quieres dejarme ir y no lo haces.
Te veo preciosa con la bata de guatiné en pleno invierno.
Estoy calada de ti hasta la médula.
Me da igual todo el que me diga que tú no eres preciosa, porque yo voy a seguir viéndote preciosa siempre, y estoy hablando de la realidad que vivo contigo.
Yo te prometí que te querría el resto de mi vida, y siempre lo voy a cumplir.
Te quiero cuando te enfadas conmigo.
Te quiero cuando se te ocurren locuras que yo no haría.
Mis grises han pillado tu color mágico de luz y alegría que contagias y nunca me desprenderé de ese contagio.
FDO. Rous.

domingo, 5 de abril de 2020

5 de Abril de 2020

Bueno, pues estoy aquí hoy para decirte que no te he agradecido lo suficiente lo que estás haciendo por mí, lo que siempre has hecho y lo que sé que harás siempre. No te lo he agradecido lo suficiente. Tengo cada día más claro que vamos a estar juntas siempre, que cada vez me resulta más increíble todo lo que hemos compartido juntas y todo lo que compartiremos juntas.
Gracias por esos detalles que me hacen llorar porque los haces con todo el cariño, y todo el amor del mundo, y que me hacen la niña más feliz del mundo. 
Gracias por perdonarme cuando no lo merecía. 
Gracias por entenderme sólo con mirarte.
Gracias por saber qué decir en cada momento.
Gracias por venir corriendo a casa cuando más te necesito.
Gracias por hacer de tripas corazón y hacer cosas que no te gusta hacer sólo por verme feliz.
Gracias por incluirme en todos tus planes y querer que yo forme parte de tu mundo.
Gracias por cumplir uno de nuestros sueños juntas.
Gracias por sacarme una sonrisa cuando más lo necesito.
Gracias por buscar en Cielo y Tierra cosas para alegrarme el día.
Gracias por hablarme aquel día en la Consejería del instituto para preguntarme si me pasaba algo, sin ese día, no estaríamos así ahora.
Gracias por estar todos los días de tu vida conmigo, y sobre todo, gracias por compartirla conmigo.
Y por último pero no menos importante, gracias por apoyarme siempre en todo lo que he decidido hacer.
Gracias por existir, mani.
Te jamo mani, y siempre lo haré, siempre vamos a estar juntas y siempre entendiéndonos con una sola mirada.
Para todo, una sincronización espiritual y emocional que nunca nos separará.
💜
Te amo mani.
Rous.